Cuando decidir es complicado: nuestros principios morales

Imagina la escena siguiente:

Vas conduciendo un camión por una carretera terriblemente empinada.  Al final de la pendiente, cinco personas están trabajando en medio de tu camino. Intentas frenar pero los frenos no responden y el camión desciende a gran velocidad. No puedes avisarles, no puedes parar, no puedes evitar la colisión y matarlos. Sin embargo… observas que, un poco antes de llegar a su encuentro,  hay un desvío a la derecha donde un trabajador está sólo en mitad de la calzada. Si giras el volante y tomas la desviación le atropellarás y le matarás; si el camión sigue recto en su descenso, matará a los cinco de la carretera principal. Sólo tienes estas dos alternativas. Qué haces?

Para! No sigas leyendo. Piensa en la opción que escogerías, y lo más importante: Por qué?

Ahora, considera esta nueva situación:

Esta vez te encuentras en un puente. Por debajo del mismo pasa una carretera con mucha pendiente.  A lo lejos, un camión desciende a gran velocidad. Su conductor te hace señales de que no puede frenar. Miras hacia la parte baja de la pendiente y ves a cinco trabajadores en medio de la calzada que van a ser atropellados por el camión irremediablente. Pero… en el puente, a tu lado,  un hombre muy gordo descansa, ajeno a todo, sentado en la barandilla. Te das cuenta de que con un pequeño empujón, el hombre gordo caerá desde el puente a la carretera. El camión le alcanzará antes a él que a los cinco trabajadores. Su cuerpo frenará el camión y los cinco trabajadores se salvarán, pero el hombre gordo morirá. Tú decides.

Rápido! Que haces? Y más importante: por qué? Piensa si has cambiado los criterios con respecto al primer caso.

Cambiamos de situación:

Ahora eres un doctor en urgencias de un hospital. Acaban de llegar cinco trabajadores mal heridos por un accidente. Los cinco necesitan un trasplante urgente. Cada uno necesita un órgano distinto. Al mismo tiempo llega otra persona en estado crítico. Si no la atiendes inmediatamente morirá. Tienes dos opciones: Atender al paciente crítico y salvarle la vida sabiendo que los cinco trabajadores morirán por falta de órganos; o dejar que el paciente en estado crítico se muera y con sus cinco órganos sanos salvar a los cinco trabajadores. Qué haces?

Rápido. Tienes que decidir. Analiza tu opción.

Y por último, considera el último caso de la siguiente manera:

Tienes los cinco trabajadores, pero no tienes a nadie en estado crítico. En la sala de enfrente hay un deportista que ha venido a una revisión rutinaria. Podrías anestesiarle, extirparle los órganos que necesitas y salvar a los cinco trabajadores. Lo haces?.

La verdad es que no hay respuesta correcta o incorrecta. Todas las opciones dependen de los principios morales y/o filosóficos que cada uno considere.

Estos ejemplos los utiliza Michael Sander.  Mr. Sander da clases de filosofía política en Harvard, donde explica los principios morales y filosóficos. En sus amenas conferencias, interactúa con los estudiantes y son realmente interesantes. Es este video podéis ver la clase en la que utiliza los ejemplos anteriores:

Michael Sander tiene una web muy interesante llamada: Justice with Michael Sander en la que se pueden ver muchas de sus clases en Harvard. Realmente interesante.

También dio una conferencia en TED:

Realmente, vitaminas para el cerebro.

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