Copiando Louis Vuitton, Gucci y otras marcas

Todos hemos visto en mercadillos y en venta callejera muchas falsificaciones de artículos de grandes marcas de la moda: Louis Vuitton, Cartier, Gucci, Prada,… Sabemos que eso es ilegal, que está prohibido copiar esos artículos. Pues parece ser que no es del todo correcto.

En este sorprendente video de TED, Johanna Blakley nos explica que la Moda se puede copiar. El copyright (o restricción de copia) no existe en EEUU. En Japón se puede registrar un diseño siempre que demuestres que el producto no ha existido nunca. Y en la Unión Europea, con una mínima modificación del diseño, como una pequeña diferencia de color o de medidas, hacen el modelo nuevo y ya no se viola el copyrigth. En definitiva, en la práctica, no hay protección de copia.

La ley considera a la ropa y accesorios como un bien básico sobre el cual no se puede limitar la posibilidad de patentes. Considera que es bueno que toda innovación pueda ser utilizada por todo el mundo. Según la ley, las nuevas características de un diseño: tipo de cuello, manga, plisado de falda,… una vez creados, pueden ser utilizados por todos los diseñadores sin necesidad de pagar licencias. No obstante,  lo que sí existe es el Trademark o Protección de Marca (Marca Registrada), es decir, que podemos copiar un modelo o un artículo, pero nunca se puede copiar la imagen de marca, generalmente representada por el Logo. Es por ello que las principales marcas, forran literalmente sus artículos con el logo de la marca por todas partes.

Esto nos lleva a pensar que el riesgo principal de esta situación puede ser que sin protección o posesión de lo que uno inventa no hay incentivo para innovar. Sin embargo, el efecto ha sido el contrario. Debido a la falta de protección, el diseño de moda ha sacado la ropa de un estadio de “artículo utilitario”, para cubrir nuestros cuerpos desnudos, a un estadio de Arte. Contrario a otras artes como la música o literatura, en la que la copia está prohibida o muy limitada, los diseñadores de moda, pueden analizar y copiar cualquier idea ya existente, utilizarla y evolucionarla.

Los marcas Fast Fashion (Zara, H&M, Mango, Promod,…) son las que más se han aprovechado de la libertad de copia en esta industria, copiando los modelos y vendiéndolos a bajo precio. Algunas veces han sido denunciadas, pero casi siempre los tribunales confirman que la Industria de la Moda no necesita mas protección.

La gran incógnita es cómo las grandes marcas pueden sobrevivir en este ecosistema. Cuando algunas grandes marcas son preguntadas sobre este fenómeno, dicen que en cualquier caso ellos no consideran a la gente que compra en las tiendas de Fast Fashion su público. Esas tiendas no son su competencia porque sus clientes nunca comprarían en ellas. Es otro nicho de mercado. Añaden, además,  que la copia de sus productos por parte de otros,  les obliga a superarse y a desarrollar nuevas ideas y tendencias.

En cualquier caso, exiten organizaciones intentando cambiar esta situacion para proteger a diseñadores y creadores (ver este post en Fast Company). Una de ellas es Fordham University que ha creado una organización para trabajar en leyes que protejan la moda. Su director, un especialista en estilismo, mantiene un blog sobre falsificaciones.

En oposicion, esta la sitio: www.readytoshare.org que defiende los principios de libre copia.

Esta situación es similar en otras industrias. No se pueden registrar chistes (por eso se pone de moda la manera de contarlo como Chiquito de la Calzada, Eugenio,…), trucos de magia, recetas de cocina, estilo de los coches, olor de un perfume,…

Esta entrada fue publicada en Diseño, Sociedad y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a Copiando Louis Vuitton, Gucci y otras marcas

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Pingback: Articulo Indexado en la Blogosfera de Sysmaya

  3. Bueno, hasta cierto punto parece razonable que el nivel de protección se centre en la Marca, que es el mayor valor de este tipo de productos. Para quien compra Marca.

    Para quien la Marca le importa poco, entonces hay que prestar atención a la calidad intrínseca de lo que nos ofrecen. Yo recuerdo, hace años, que me ofrecían unos relojes Rolex (evidentemente falsificados) en Puerto Stroessner (actualmente, Ciudad del Este, Paraguay), por una ridícula cantidad de dólares. Dado que no consiguieron que el reloj funcionara ni siquiera durante los treinta segundos que podía durar la transacción, no lo compré.

    Años más tarde sí compré en St. Maarten un Rolex que funcionaba, por unos quince dólares. Supera la prueba a más de dos metros. Más cerca, no hay nada que hacer, eso es un TRolex, está claro. Pero es un reloj que funciona, si se le sustituye la pila cuando toca, claro.

    En fin, creo que hay que respetar la innovación y el diseño. Pero tonterías, las justas.

    Saludos, Pilar.

    José María.

  4. mt-news dijo:

    Si seguimos hasta un extremo, si no se puede proteger un producto original, entonces para que voy a inovar ?
    Si estoy seguro que me van a copiar, porque me voy a perder el tiempo a inovar, cuando podria esperar a que alguien ponga algo nuevo en el mercado y de repente hago lo mismo ?

    Me parece ideal: alguien me copia y no pasa nada…. yo gano y tu ganas…

    Pues en la vida real no me creo que sea asi.
    Creo efectivamente que en el tema de la ropa, una persona que no puede gastarse 300€ por una camisa, no lo hara sea el precio que sea.

    Si consideramos otro producto, por ejemplo los coches: sabiendo que los coches se valen todos, porque la gente sigue comprando marcas alemanes mas caras ?
    Pues para la imagen que refleja, la fiabilidad, la seguridad.
    Te imaginas comprar un perfume muy barato aunque huele igual ? no creo, porque tu piel te importa.

    Asi que lo que vale para la ropa, no vale para los coches, tampoco para los medicamentos, tampoco para los relojes, tampoco para lo que te importa.

    En fin, creo que hay 2 dimensiones: el precio de la copia y la importancia que das al producto. Copiar algo que no vale a tus ojos, pues te puede interesar.
    Copiar algo que te importa, pues no lo vas a comprar.

    Las marcas fast fashion son solo un reflejo del consumismo donde la gente ententa jugar con el sistema que quiere imponer un precio alto por algo que no lo vale.
    El comprador gana y la marca fast fashion ganan.
    Salvo eso, pues poco hay creo.

  5. Pingback: El secreto de los DIY. “Todos podemos ser creativos” – GROENE HART

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s