Un joven vagabundo en Viena: Adolf Hitler

Hitler de niño

De Hitler se sabe mucho, y todo malo. Hay un periodo de su vida que no se conoce tanto como del resto de su macabro legado. Esa época poco conocida es su juventud en Viena, donde vivió desde 1908 a 1913, de los 18 a los 24 años. Fueron unos años difíciles en los que Hitler fue pintor, vagabundo y mendigo. Se cree que estos años forjaron su compleja personalidad. En las fotos de la derecha le vemos de niño, y a los 25 años recien incorporado al ejército alemán.

Hitler en 1914 (25 años)

En la adolescencia, Adolf expuso a su autoritario padre su deseo de convertirse en pintor. Sin embargo, su padre se opuso tajantemente. Su hijo debía ser funcionario imperial como él. En 1905 su padre murió y la familia se trasladó a Linz, donde Adolf, debido a la falta de autoridad de su permisiva madre, fracasó en los estudios y no quiso trabajar para no someterse a la autoridad de nadie. Durante esta época en Linz se dedicó a ir a la opera y visitar galerias de arte.

En 1907, con la ayuda de su madre, viajó a Viena con la intención de entrar en la academia de Bellas Artes, pero fue rechazado por primera vez. En ese mismo año, su madre murió de un rápido cancer, lo cual fue un durísimo golpe para Adolf. El médico que asistió a su madre durante la penosa enfermedad y muerte, que era judío, perdonó a los huérfanos gran parte de los honorarios, a lo que parece que Hitler le respondió que le estaría eternamente agradecido.

Academia de Bellas Artes de Viena en 2010

En 1908, se traslada definitivamente a Viena donde comparte habitación en la calle Stumpergasse con un amigo estudiante de música llamado Kubizek. En Octubre de 1908, Hitler lo intenta de nuevo en la Academia de Bellas Artes, pero vuelve a ser rechazado. Pidió ver al director, quien le recibió y le dijo que no tenía cualidades para la pintura. Le recomendó que se dedicase a la arquitectura. Sin embargo, Adolf no disponía de los diplomas necesarios para ser aceptado en esta carrera. Este rechazo, le impactó como un rayo (dicen los historiadores), y le creó una mentalidad de inadaptado y rechazado por la sociedad.

Stumpergasse 29. en 2010

Su amigo Kubizek, abandona Viena, y Hitler deja la habitación de Stumpergasse en Noviembre de 1908 para mudarse a una mas económica en Felberstrasse 22. Allí vivió hasta Agosto de 1909,  pues se le acabó el dinero que le habían prestado unos familiares. Sus únicos ingresos eran una pequeña pensión de sus padres y lo que sacaba de vender sus cuadros. Pero pronto perdió la pensión al denunciarle su hermanastra alegando que ella se encargaba de la hermana pequeña y necesitaba el dinero. Adolf se arruinó. De esta época se sabe que vivió en las calles durante algun tiempo, durmiendo en los bancos de los parques en un frío invierno y pidiendo limosna. Finalmente, se alojó en dos residencias para vagabundos: Meidling y Mannerheim. Durante estos años realizó trabajos esporádicos, como quitar la nieve de las calles, o llevar equipajes en las estaciones de trenes. También ganó algun dinero pintando y vendiendo cuadros de sitios pintorescos de Viena. Curiosamente, la mayoría de sus clientes eran tiendas regentadas por comerciantes judíos.

Albergue para vagabundos (En la actualidad residencia de ancianos) en Meldemann Strasse 27

En Mayo de 1913, Hitler se fue a Munich para evitar el servicio militar austríaco. Allí siguió con la venta de sus cuadros, colaborando con comerciantes locales. En Enero del 1914, la policía alemana le detiene por petición de la policía austriaca. Después de varios días de negociaciones con las autoridades austríacas, se le somete a una revision médica, y debido a su débil estado físico que le hace incapaz de llevar armas, se le declara no apto para el servicio militar en  Austria. Así pues, Adolf es libre para continuar con su nueva vida en Munich.

Hitler en Munich en 1914 celebrando la declaración de guerra

El 1 de Agosto de 1914, estalló la primera guerra mundial. Hitler se puso su mejor traje y acudió a oir la declaración de guerra que se leyó en público en Munich (Foto derecha). Más tarde declaró: “Estaba abrumado por la emoción, me puse de rodillas y dí gracias al cielo por proporcionarme la fortuna de vivir estos tiempos. Una lucha por la libertad ha comenzado, la más grande que el mundo haya visto hasta el momento”. Hitler solicita un permiso especial, por el hecho de ser austriaco, para incorporarse al ejército alemán, al que se incorpora poco después. En ese momento… una triste historia acababa de comenzar

Pero nunca se olvidaría de sus años en Viena. En 1938, cuando Alemania se anexionó Austria (el Anschluss), parece ser que las SS se “encargaron” de los miembros judíos de la dirección de la Academia de Bellas Artes de Viena…

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4 respuestas a Un joven vagabundo en Viena: Adolf Hitler

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  2. Anónimo dijo:

    No sabía esa parte de la historia de Hittler. Estuvo interesante el artículo. Gracias

  3. Mafer Villa dijo:

    interesante, en cierto modo me da un poquitin de pena

  4. Anónimo dijo:

    Era un enviado de satanas de seguro esta con satan

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