La felicidad, HOY mejor que mañana

Nuestra vida es demasiado corta para desaprovecharla. Si no somos felices cada día, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, la estamos desperdiciando.

A partir de esta premisa, el Dr. Srikumar Rao, nos explica por qué no nos sentimos felices y qué deberíamos hacer para serlo (video al final del post).

Dedicamos nuestra vida a conseguir objetivos: Estudiar, crear una familia, buscar un buen trabajo, ganar más dinero, comprarnos cosas,… Cada uno de nosotros tenemos una lista de objetivos a conseguir. Esto no es malo, forma parte de la vida. Lo malo es supeditar la felicidad a la consecución de estos objetivos.

La felicidad está dentro de nosotros, forma parte de nuestro ADN. Pero… si sentimos que eso no es así, que no somos realmente felices… es porque hemos aprendido, o hemos sido educados, para ser infelices. Eso nos ha llevado a tener un “modelo mental” erróneo.

Modelo mental basado en el Objetivo

Para el Dr. Srikumar Rao el modelo mental que seguimos es creer que para ser felices tenemos que alcanzar “objetivos”. Es el modelo de “Si…(objetivo)…. entonces seré feliz”: si tengo un buen trabajo…, si tengo un hijo…, si estuviese casado…, si me divorciase…, si a mi jefe le diera un infarto,… Posiblemente, hace 10 años todos teníamos unos “si algo” y muchos de ellos ya se han cumplido, pero sin embargo,  estamos en el mismo punto de partida (algunos más, otros menos), y con una nueva colección de “Si….” para el futuro. No nos damos cuenta de que el modelo es erróneo y lo que hacemos es cambiar los “si…” en lugar de cambiar el modelo.

De todas formas, la vida es como es, y todos queremos conseguir cosas, llegar a una meta. Focalizamos nuestra vida en invertir en el resultado: “aquí es donde estoy y ahí es donde quiero llegar”. Sin embargo, no podemos controlar todos los factores que influyen para lograr lo que deseamos, hay muchos que siempre quedarán fuera de nuestro control. Por ejemplo, el obtener un ascenso en el trabajo, no sólo dependerá de nuestros esfuerzos, sino también de que el puesto quede vacante, de la opinión del jefe,… (factores que no controlamos).

Este modelo nos lleva a las siguientes situaciones:

  • Durante el proceso, sufrimos estrés, agobio, preocupación. Queremos lograr el objetivo y estamos haciendo todo lo que creemos necesario para conseguirlo, pero sin admitir que hay elementos que no controlamos.
  • Si no llegamos a la meta deseada, sentimos frustración y nos culpabilizamos del resultado. Invertimos en el resultado y muchas veces el resultado es muy distinto o completamente opuesto.
  • Y si lo conseguimos… sí, sentimos satisfacción y felicidad, pero sólo de momento, porque pronto estaremos pensando en un nuevo objetivo que nos volverá a agobiar y hará empequeñecer y olvidar lo antes alcanzado.

Modelo mental basado en la acción (el proceso)

El secreto está en encontrar nuestra pasión en el proceso, en las acciones que día a día vamos realizando para obtener lo que deseamos. Cuando nos sentimos felices en las actividades diarias, tal vez lleguemos a lo que nos hemos propuesto o tal vez no, pero la felicidad estará en el camino a la meta y no en la meta en sí. Si los resultados no son los esperados siempre podemos poner la pasión en un nuevo viaje a un nuevo objetivo y continuaremos siendo felices porque lo que nos apasiona es hacer el recorrido.

Todo en nuestra vida son “viajes” que realizamos: Entrar en una relación, ver una película, ir a la máquina de café a criticar al jefe, ir a una cena con amigos, a una cena de trabajo,… Lo que está en nuestra mano es escoger los “viajes” que nos hacen felices y desechar los que no.

La pasión está dentro de nosotros y no en nuestro entorno, ni en nuestra pareja, ni en el trabajo,… Si conseguimos arrancar esa pasión, independientemente del exterior, veremos como todo cambia para adaptarse a una nueva situación.

Disfrutemos en el proceso para conseguir nuevos objetivos. Si estos llegan o no va a depender de muchos parámetros que no controlamos. Si llegamos a lo que nos hemos propuesto: perfecto; pero si no llegamos, perfecto también porque durante todo el camino habremos disfrutado intentándolo.

La primera impresión que nos puede causar esta teoría es de escepticismo o incredulidad. ¿Cómo podemos creer que un parado, o un enfermo, o una persona sin recursos pueden tener la felicidad dentro de ellos?… Pero, si meditamos un poco, todos hemos visto personas que la vida no se lo ha puesto fácil, y sin embargo, siempre están con una sonrisa en la boca y actitud positiva. También vemos personas, en teoría agraciadas social y económicamente, terriblemente insatisfechas y deprimidas. No me gustan las teorías categóricas pero creo que el nivel de felicidad de cualquier persona depende de la actitud hacia las situaciones. Hay personas para las cuales “el mundo está hecho a su medida” y hay otras que siempre encuentran “una costura mal ajustada”. Lo que no debemos hacer es comprometer la felicidad de HOY por una hipotética felicidad en el futuro.

Como ironiza una canción de John Lennon:

“La vida es lo que pasa mientras estás ocupado haciendo otros planes”

Esta entrada fue publicada en Psicologia y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a La felicidad, HOY mejor que mañana

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. TNC dijo:

    En esta entrada comentas algo fundamental. Lo importante es disfrutar del viaje, no llegar a la meta. Estoy completamente de acuerdo con esta afirmación. ¡Quina rao té el Dr. Rao!
    Otra cosa es saber cómo hacerlo. No es fácil y me temo que la química de nuestro cerebro tenga algo que ver.
    Desde hace tres años hago el Camino de Santiago. Cada año unas –pocas– etapas. Recuerdo a una pareja bajado el Alto del Perdón (Navarra), corriendo a toda máquina para llegar pronto al siguiente albergue. Sin disfrutar ni del paisaje, ni de la compañía, ni de sus propios pensamientos. Ni del misticismo que se experimenta al recorrer un camino por el que han pasado millones de peregrinos desde hace cientos de años. Tenían que LLEGAR.

  3. Absolutamente de acuerdo.

    “Hay que disfrutar en el camino”

    “Si sólo disfrutas al llegar a la cima, piensa que detrás de una cima siempre hay otra más alta. Y tras la última, sólo queda el barranco”

    “Disfruta de lo que eres, de lo que te rodea, de lo que tienes, sin dejar de luchar por lo que te gustaría ser, lo que te gustaría que te rodease, lo que te gustaría tener”

    Solamente hay que hacer un esfuerzo para evitar el conformismo, que es un riesgo.

    Saludos.

    José María

  4. Anónimo dijo:

    como???? es muy dificil..

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s