Del Valle de Benasque a Guinea Ecuatorial

Cuentan que a principios del siglo XIX, en el Valle de Benasque, en el Pirineo aragonés, estando Mariano Mora de “Casa Castán” del pueblo de Chía arando el campo “Llargo”, se le rompió el arado al dar con una enorme piedra y tal fue la rabia y el enojo que comenzó a despotricar contra todo y contra todos.  Se fue a su casa, metió un par de cosas en un pañuelo fardero y comenzó a andar valle abajo.

A los pocos días llegó a la ciudad de Barcelona. Estando en el puerto, se encontró con unos misioneros que iban de misiones a Guinea Ecuatorial, entonces colonia española, que le animaron a que buscase fortuna en otras tierras y se apuntase al viaje. Así lo hizo y de esta forma el primer emigrante altoaragonés llegó a Fernando Poo.

En aquella época Guinea era una tierra de oportunidades y a Mariano le fue fácil adquirir unas fincas y empezar a cultivar cacao.  Como el cultivo y exportación de cacao iban viento en popa, sus sobrinos Joaquín y Jesús Mallo, de “Casa Presín” de Chía se animaron a unirse a la aventura. Pronto las noticias de que en África podía hacerse fortuna llegó al Pirineo y nació lo que iba a ser un puente migratorio entre el Valle de Benasque y Guinea Ecuatorial que duró casi un siglo.

Se creó una colonia de unas 120 personas procedentes de los diferentes pueblos del valle: Chía, Bisaurri, Benasque, Gabás, Campo, Barbaruens, Sahún, Seira, Liri, Castejón, Urmella, Sesué, Eriste, Cerler, Laspaules, Piedrafita, Suils, Villanova, Erisué, Ramastué, San Martín de Veri, Arasán y Villarué. Todas las casas de Chía tenían alguna persona en Guinea, y hubo un momento en que había más gente allí que en el propio pueblo. No se trataba de una emigración natural pues lo más habitual era emigrar a Francia a través de las montañas por el Portillón, o hacia las ciudades españolas por el Congosto del Ventamillo.

Los benasquenses pasaron de cuidar sus vacas y arar sus campos a encargarse de más de 100 braceros africanos. De la nieve y los fríos inviernos al calor ecuatoriano, de un clima sano y con aire puro a luchar contra los mosquitos del paludismo y la mosca tse-tse, de hablar patués, la lengua de su tierra,  a hablar pichinglis.

La mayoría de los braceros eran nigerianos que llegaban en cayucos a la isla y trabajaban en las plantaciones supervisados por los españoles. La finca más importante de la isla era Sampaka con más de 500 trabajadores, propiedad de la familia Mora-Mallo. Pasó a manos de Joaquín Mallo, sobrino de Mariano, al morir éste sin descendencia. Con los años Joaquín sería alcalde de Santa Isabel, actual Malabo, y más tarde diputado en las Cortes Españolas.

La vida africana para aquellos aventureros no era sencilla. Tras un viaje de más de cinco mil kilómetros en barco, con mareo asegurado, llegaron a unas tierras donde las relaciones con los nativos no iba a ser nada fácil. Se alimentaban a base de boa cocinada con aceite de palma, ninguno de ellos se salvó de las enfermedades, trabajaban de sol a sol con el único deseo de ahorrar para volver a su valle y se casaban por poderes con mujeres españolas, aunque vivían agitadas aventuras amorosas con mujeres negras.

En el libro y documental “Guinea en patués”, José Manuel Brunet, José Luis Cosculluela y José María Mur recogen las historias de esos benasquenses que dejaron parte de sus vidas en tierras africanas y que cuando acabaron las colonias españolas volvieron a sus montañas con más o menos patrimonio.

Relatados en una exquisita combinación de patués y castellano, el libro y el documental son un homenaje a esa lengua que desde siglos se habla en el Valle de Benasque y que desgraciadamente se va perdiendo poco a poco. Y también, a toda esa gente que dejó su familia, su pueblo, sus costumbres y el maravilloso paisaje de un valle de ensueño.

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16 respuestas a Del Valle de Benasque a Guinea Ecuatorial

  1. juan carlos dijo:

    Muy cabreado tenía que estar el Mora para largarse del Valle y acabar nada menos que en Guinea. Muy curioso el relato que además demuestra lo poco que nos imaginamos lo que futuro nos depara. Gracias.

  2. Lourdes dijo:

    Yeran homes atrevius ixos mosets!!!

  3. milawrence dijo:

    Que buena historia!

  4. Jesus dijo:

    Mi padre Jesus Barrau Artiga, su hermano Antonio y mi otro tio Damaso Aventin Lacorte de Chia los tres ,casa Oros y casa Taberna, estubieroron en Fernando Poo unos veinte años.

    • Anónimo dijo:

      La verdad es que la película de Palmeras en la Nieves ha sido muy esclarecedor.
      Mi padre Joaquin Mora Mallo estuvo muchísimos años en Guinea y Sampaka era una de las mejores fincas que tenían

      También me contaba que llegaron a tener el monopolio del cacao de toda la Costa de Marfil.

      La verdad que la película a despertado en mí más interés del que ya tenía.

      • ¡Que maravilla que hayan hecho una película de esta historia!
        No tenía ni idea, pues no vivo en España y hace mucho que dejé de escribir este blog.
        Me ha hecho ilusión recibí tu comentario.
        Supe de esta historia por un primo mío ya que mi madre era del Valle de Benasque y me fascinó.
        ¡Que valientes tu padre y tantos hombres del Valle!
        Un abrazo de corazón

  5. Carlos dijo:

    Ayer vi “Palmeras en la nieve” y, buscando referencias, encontré este precioso post, más de cuatro años después de ser publicado.

    Eso me sugiere una reflexión sobre lo anacrónicos que son a veces los actos de escribir y leer… pero, a lo que iba:

    Te felicito de corazón por este post y por todo el blog. Si no lo hubieras abandonado en 2012 … Da igual. Es un placer leerlo!!!

    • Muchísimas gracias Carlos.
      Tenía totalmente olvidado mi blog y me hizo mucha ilusión recibir tu comentario.
      ¡Tengo que ver la película! Vivo fuera de España y no sabia que habían llevado al cine estas historias.
      Sinceramente muchas gracias
      Un saludo

  6. Anónimo dijo:

    Al igual que Carlos, me paso igual que vi la película Palmeras en la nieve, y buscando información me encontré con este blog, que es muy interesante a ver si lo puedes volver a retomar. Es muy interesante. felicidades

  7. Ramon dijo:

    Tambien vi la pelicula Palmeras en la nieve. Desconocia casi por completo esa parte de la historia de España. No hace tanto tiempo eramos colonizadores pero tuvimos que salir por patas

  8. Anónimo dijo:

    Yo vi hace unos días la película y hoy me he terminado el libro y estoy realmente fascinada. Nada más terminarlo decidí recurrir a Internet en busca de más información sobre la historia y me topé con este blog que me ha servido de mucho. También he hablado con familiares que vivieron esa época y he descubierto que varios tíos míos, procedentes de Cádiz, optaron por irse a vivir al mismísimo Sampaka.

  9. Yo vi hace unos días la película y hoy me he terminado el libro y estoy realmente fascinada. Nada más terminarlo decidí recurrir a Internet en busca de más información sobre la historia y me topé con este blog que me ha servido de mucho. También he hablado con familiares que vivieron esa época y he descubierto que varios tíos míos, procedentes de Cádiz, optaron por irse a vivir al mismísimo Sampaka.

  10. Pilar Mas dijo:

    Yo viví en Sta.Isabel de Fernando Poo,durante un catorce meses, y nunca he podido olvIdar África. Visité varias veces la finca de Sampaka ,donde teníamos amigos y me quedé fascinada por el exotismo del lugar, la vegetación, los colores, el olor de la hierba recién cortada, la luz, las palmeras, los colibrís, el silencio que se producía antes de que empezaran los tornados, los tornados mismos, las lluvias torrenciales, las visitas de los ” jausas” ofreciéndonos objetos de marfil, como si de cualquier abalorio se tratara..Los paseos a caballo por Moka…Era el año 1964/5, pero parece que fue ayer. África no se olvida, se lleva dentro toda la vida.

  11. Juan Manuel Aventín Raluy dijo:

    A Pilar Arastey Sahún: Buenas tardes. Acabo de leer “Del Valle de Benasque a Guinea Ecuatorial” entrando en la web https://caminosquenollevanaroma.wordpress.com/2011/05/14/del-valle-de-benasque-a-guinea-ecuatorial/
    Vivo en la provincia de Barcelona, nacido en Castejón de Sos (Castilló). Mi padre biológico era de Casa Taberna de Chía (con hermanos que emigraron a esa Guinea) y mi madre Pilar Raluy de Barbaruéns (95años) era prima hermana de los herederos de casa Solana (Manolo Raluy y Quino, fallecidos hace tiempo) que tantos años pasaron en esa zona africana.
    Recuerdo muy bien cuando una vez (o dos) al año, venían a Barbaruéns los dos hermanos de Solana, donde yo pasaba unos días de verano, ayudando en la hierba a mis abuelos, pero no recuerdo que se explayaran con muchas anécdotas.
    Me he descargado la película “Palmeras en la nieve” y sólo he visto unos minutos (para ver si me interesaba verla en pantalla grande). Tras leer las críticas sobre lo mal actor que es el protagonista, de momento, me han sacado las ganas de ver el film o por lo menos posponerlo. Quién ha visto la cinta es la prima hermana de mi esposa, Quety Roig que sí estuvo allí de adolescente, en esos parajes. Su padre (Joaquín Roig Teresa, nacido en Barcelona), era el dueño del cine y del casino de Santa Isabel. Quety opina, que no tiene mucho que ver el desarrollo de la película en la isla, con lo que verdaderamente allí acontecía, claro, por eso es una novela.
    No hace mucho hablé con Julio, de casa Presin de Chía (una de las casas con más peso en la cuestión de Guinea), cuando aún éramos cuasi vecinos en Sant Cugat del Vallès.
    “Del Valle de Benasque a Guinea Ecuatorial” es un artículo escueto y bien estructurado donde con brevedad, te da una muy buena idea sobre esta cuestión.
    Yo, siempre oí que el que comenzó a traer gente del valle a Guinea, fue Mallo Castán, que supongo debe ser Joaquín Mallo sobrino de Mariano Castán, bueno, esto lo tengo muy difuso.
    El año pasado estando en Benasque (Benás, que decimos), fuimos a hablar con Luz Gabás, pero estaba de viaje a BCN. He querido poner atención al supuesto y corto patués que se habla al principio pero, con un sonido muy deficiente, no he sido capaz de discernir lo que realmente se habla.
    Bueno me apetecía enviar estas líneas sobre este tema que de joven tanto me sensibilizaba, no sin cierta suspicacia e intriga, por lo reservado y enigmático de sus personajes: parientes, pseudoparientes y conocidos.
    Luz Gabás tuvo una excelente idea al plasmar la novela en ese contexto que puede gustar o no, pero desde mi punto de vista, no deja indiferente a nadie ¡Tema conmovedor e interesante!…
    Un cordial saludo, Juan Manuel Aventín Raluy

    • Manel dijo:

      Yo estuve poco en Guinea,en Bioko tres meses nunca lo olvidare, como dice Pilar el valle de Moka, la pesca en cayuco, la llegada de los murcielagos al atardecer. Etc. nunca podre olvidar

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