Cólera en el Soho de Londres

A mediados del siglo XIX, la población de Londres era de unos dos millones y medio de habitantes, convirtiéndola en la mayor ciudad del momento. Sin embargo, la gente vivía en unas precarias condiciones sanitarias. En los sótanos de las casas, en unos pequeños agujeros de no más de medio metro de profundidad, depositaban todos los excrementos generados por la familia esperando que desapareciesen (algo que nunca sucedía). Para contribuir a la alimentación familiar, se criaban animales (vacas, cerdos,…) en los patios interiores y en los áticos de sus casas, los cuales cuando morían eran llevados hasta el crematorio de huesos más cercano. Además en las calles se acumulaban los excrementos de los caballos que tiraban de las carrozas de los ciudadanos más pudientes. Con este entorno, Londres se convirtió en una ciudad donde el intenso hedor era tan característico como su niebla.

Cada cierto tiempo, la ciudad sufría epidemias de cólera que se llevaban entre 10.000 y 30.000 habitantes en periodos de muy pocos días. Familias enteras desaparecían en 48 horas. Las autoridades decidieron que la epidemia era producida por el olor y dictaron una ley (Nuisances Act) obligando a los ciudadanos a vaciar sus sótanos de excrementos y llevarlos al río.

El doctor anestesista John Snow sostenía desde hacía años que era el agua, y no el hedor, quien causaba la enfermedad. Las autoridades negaban su teoría e insistían en que la solución era echar los excrementos al Támesis, algo que agudizó el problema ya que el río sumistraba agua a toda la ciudad.

El 28 de Agosto de 1854, la familia del pequeño Baby Lewis, enfermo de cólera, se acercó a la consulta del doctor Snow. Vivían en el número 40 de Broad Street, en el centro del Soho y ese niño fue la primera víctima de un nuevo brote de cólera que acabó con la vida del 10% de la población del barrio londinense en muy pocos días. Los que podían huían de la ciudad para escapar de la muerte.

Mientras, el Dr. John Snow decidió investigar la causa de esa nueva epidemia y acudió a ver al reverendo Henry Whitehead, quien conocía a la mayoría de las familias de la zona. Ambos encuestaron a los vecinos sobre la procedencia del agua que bebían y marcaron en un mapa del Soho el número de muertos por vivienda.

Se dieron cuenta que el “epicentro” estaba  en una fuente pública situada en Broad Street (actualmente Broadwick Street) esquina con Cambridge Street (actualmente Lexington Street). Comprobaron que la vivienda donde vivía Baby Lewis, el primer infectado, estaba justo al lado de la fuente y sus padres no habían seguido la nueva ley y no habían vaciado su sótano de los excrementos acumulados allí.

Como anécdota, Snow descubrió que un grupo de familias del barrio no sufrían ninguna muerte y todas ellas trabajaban en una fábrica de cerveza. El dueño les permitía consumir su producto gratuítamente y sin límite, con lo que ningún miembro de la familia bebía agua de la fuente, sólo cerveza de la fábrica, y absolutamente todos se encontraban bien.

El estudio de Snow y del reverendo Whitehead no fue concluyente pero las autoridades empezaron a considerar la posibilidad de que el agua estuviese en una de las causas de la epidemia. El doctor propuso arrancar la manivela de la fuente para dejarla inhabilitada y el cólera remitió.

En 1866, ya muerto John Snow, un nuevo brote de cólera llegó a Londres. Las autoridades persuadidas del impacto del agua en esta epidemia empezaron a recomendar que las familias la hirviesen antes de consumirla, lo que ayudó a reducir el número de muertes. Éste fue el último brote de cólera en Londres.

En la actual Broadwick street, a poca distancia de la ubicación original, se encuentra una réplica de la fuente en honor al Dr. Snow. Una pequeña inscripción en su base cuenta la historia y, a pocos metros, en la esquina donde originariamente se encontraba la fuente, está el Pub con el nombre de John Snow. Los habitantes del Soho del siglo XIX le deben mucho a este médico que no se dejó llevar por las creencias establecidas.

En este vídeo de TED se nos relata la historia:

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5 respuestas a Cólera en el Soho de Londres

  1. Mireia dijo:

    A este paso, cuando visite la City conoceré todas sus curiosidades, Como siempre un placer.

  2. Ange dijo:

    muy interesante,lindo articulo…

  3. Gracias por el estupendo artículo. Me lo he encontrado buscando información adicional a la que ya tenía para escribir en mi blog sobre John Snow, y me va a venir muy bien. Y enhorabuena por el blog.

  4. Anónimo dijo:

    Muy buen articulo, bien educativo.

  5. Anónimo dijo:

    Muy educativo

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